Los preparativos
para la Segunda Guerra Mundial
El 6 de febrero de
1929, Montagu Norman, presidente del “Banco de Inglaterra”,
vino a aconsejar” al ministro de las finanzas, Andrew Mellon
en el momento siguiente que la Federal Reserve aumentara su
tasa de intereses.
El 9 de marzo de 1929, Paul Warburg comunicó en la revista
de finanzas Financial Chronicles: Si es permitido especular
sin colocar límites [...] entonces el desmoronamiento total
es seguro y cierto.
Aquéllos que
comprendieron se retiraron de la Bolsa en las puntas de los
pies e invirtieron en oro y en plata.
Des Griffin
escribió a ése respecto: El tiempo llegó; era el otoño de
1929, cuando los banqueros internacionales vendrían a pulsar
sobre el botón que iría a desencadenar la Segunda Guerra
Mundial. Después de haber traído hasta a sus agentes y sus
amigos, provocando artificialmente un boom de acciones,
destruyeron la base del sistema y precipitaron a Estados
Unidos en una profunda crisis. Los años siguientes
asistieron el desarrollo económico apocar en el mundo entero
hasta que prácticamente casi nada funcionaba. Die Absteiger,
P. 177
Los Illuminati se
sirvieron con mucha bellaquería de la desesperación general
causada por la crisis para así comprar por precio bajo los
terrenos y las sociedades. Fue así para ellos una buena
ocasión de aumentar su influencia sobre el gobierno
americano. El CFR comenzó, como era previsto, a atraer para
su lado los eminentes del gobierno, los jefes de la
economía, los gerentes de la prensa y los militares de alta
patente.
Adolf Hitler
ofrece sus servicios
Así como acabamos
de examinar, el porvenir de Alemania ya estaba determinado
después el tratado de Versalles, que la obligaba a pagar
reparaciones en un montante de 123 mil millones de
marcos-oro y a dar anualmente 26% del valor de sus
exportaciones. El derrocamiento de la moneda alemana,
seguida de la exigencia de los pagos de reparaciones,
estaban pues, previstos. ¡se caminaba para la inflación
crónica!
En ese caos,
Alemania pidió un adelanto para todos los pagos de
reparaciones, en dinero líquido para los dos años
siguientes. Los vencedores rechazaron la oferta. Votaron el
9 de enero de 1923 tres contra uno (Inglaterra votó “no” por
orden de la “City”) para declarar que el Reich alemán estaba
atrasado en sus pagos de reparaciones. Dos días más tarde
las tropas francesas y belgas ocuparon Ruhr. Pero los
obreros alemanes apelaron para una huelga general en esa
región y la ocupación de los aliados se malogró. Las tropas
salieron de ese impasse cuando Alemania declaró estar de
acuerdo en aceptar el compromiso conocido por el nombre de
plan DAWES.
El “Plan Dawes”
había sido elaborado por J. P. Morgan, colega de Rothschild
y debía conceder a Alemania crédito de US$ 800 millones en
los cuatro primeros años. El “Plan Dawes” se malogró en
cuanto a los pagos de las reparaciones de Alemania
aumentaron. Fue suelto por el “Plan Young”, que era el
nombre del agente Morgan (Owen Young). Para mejor robar el
país los banqueros internacionales crearon en la Suiza el
“Banco para Pago Internacional de Cuentas”. Eso facilitaría
los pagos de las reparaciones de las deudas de la Primera
Guerra Mundial; bastaba una transferencia de valores de la
cuenta de un país para una cuenta de otro país, pues los dos
tenían una cuenta en ese banco. En ese caso los banqueros se
prevalecieron una vez más usufructuando de los costes y de
las comisiones de las transacciones.
El maestro Quingley relata: Es necesario notar que ese
sistema (los planes Dawes y Young) fue instaurado por
banqueros internacionales y que el préstamo de dinero para
Alemania les rindió mucho.
Es una de las
mejores demostraciones del sistema de Maquiavel. De un lado
los banqueros sostuvieron todos los partidos que hicieron la
guerra y del otro, prestaron también dinero a los alemanes
para los pagos de las reparaciones. Cualquier cosa que
Alemania pudiese hacer, se sabía bien a quien ella
recurriría para prestar dinero. Era exactamente el mismo
grupo que había programado la Primera Guerra Mundial, que la
había financiado, dirigido y llenado los bolsillos.
Pero el juego iba más lejos. Era necesario realizar aún
grandes proyectos y seguir metas importantes. Era la ¡vez de
la Segunda Guerra Mundial! Los enormes capitales americanos
que fueron transferidos para Alemania desde 1924 bajo la
cobertura del “Plan Dawes” y del “Plan Young” constituían la
base sobre la cual Hitler iría a construir toda su máquina
de guerra.
Así lo expone dr.
Anthony C. Sutton en Wall street and the Rise of Hitler: El
envío de dinero suministrado a Alemania, antes de 1940, por
el capitalismo americano, teniendo en vista el adorno para
la guerra, solo puede ser calificado de fenómeno. Sin
ninguna duda, fue decisivo para la preparación militar de
Alemania. Pruebas permiten comprender que el sector
influyente de la economía americana estaba, ciertamente,
lúcido sobre la naturaleza del nazismo, dispuestos a
auxiliarlo y sostenerlo financieramente por interés
personal, plenamente consciente de que eso
acabaría en una guerra en la cual serían implicados Europa y
Estados Unidos [...]
Conociendo los hechos, es imposible pleitear la ignorancia.
Las pruebas tan cuidadosamente establecidas que testifican
que los medios bancarios e industriales americanos estaban
anchamente implicados para instaurar el tercer Reich están
ahora accesibles al público. Podemos encontrarlas en las
prestaciones de cuentas y en los informes sobre las
auditorias del gobierno publicadas entre 1928 1946 por las
diferentes
comisiones del senado y del congreso. Entre las pruebas más
importantes se encuentran aquéllas suministradas por el sub-comité
del congreso investigando sobre la propaganda nazista (House
Sub-Comitee Investigate Nazi Propaganda) en 1934 por el
informe sobre los cárteles publicados en 1941 por la
comisión económica provisoria nacional del congreso (House
Temporary National Economic Commitée) así como por el sub-comité
del Senado para la movilización de Guerra, en 1946 (Senate
Subcommitée on War Mobilization 1946).
Una parte de esta
fascinante historia, es revelada por el historiador G.
Edward Griffin: “Los años precedente de la Segunda Guerra
Mundial vieron nacer un cártel internacional, teniendo como
sede central Alemania, que controlaba la industria química y
farmacéutica en el mundo entero y con lo cual 93 países
cooperaron.
Era una fuerza
política y económica poderosa en ciertos lugares de la
Tierra. Ese cártel se denominaba I. G. Farben. Las iniciales
I. G. (Interessengemeinschaft, que quiere decir, Grupos de
intereses) significan simplemente que se trata de un cártel
[...] Hasta la declaración de la Segunda Guerra Mundial, el
grupo I. G. Farben se había tornado el grupo industrial más
importante de Europa y la iniciativa de química más
importante del mundo. Él hacía parte de un cártel de un
poder y de un tamaño agigantado, hecho único en toda la
historia.
I. G. Farben había crecido en 1926 un método para lograr
gasolina desde el carbón y concluyó en 1949, un contrato de
licencia con la Standard Oil (de Rockefeller). Esta última
dio a la I. G. Farben 546.000 de sus acciones ordinarias en
el valor de más de US$ 30 millones.
Dos años más tarde, I. G. Farben firmó el contrato ALIG con
Alcoa-Aluminium. I. G. Farben produjo casi la mitad de la
gasolina alemana y, más tarde, construyó refinerías bien al
lado de los campos de concentración. Los prisioneros fueron
obligados a trabajos forzados mientras se producía en esas
refinerías el gas para las cámaras de gas. El grupo I. G.
Farben fue uno de los más importantes trustes controlados
por los Rothschild y despedían enormes sumas de dinero en la
economía alemana y particularmente a los porvenires SS. El
comité director del I. G. Farben contaba entre sus miembros
Max y Paul Warburg del Federal Reserve, que poseían grandes
bancos en Alemania y en Estados Unidos. Otros dos miembros
del consejo de administración fueron C. E. Mitchell, miembro
del consejo de administración del Federal Reserve y del
National City Bank y H. A. Metz do Bank of Manhattan.
Herman Schmitz,
presidente del I. G. Farber hacía parte, al mismo tiempo,
del comité director del Deutsche Bank y del “Banco para el
Pago Internacional de Cuentas”.
Los hermanos
Averell y Roland Harriman (iniciados en 1917 en la Skull &
Bones) aportaron fuertemente para financiar, por el Union
Bank, a los nazis. De la misma forma las alianzas de ITT y de
General Electric sostuvieron derechamente los SS del Reich.
James Martin, jefe
de servicio de los negocios referentes a la guerra económica
del Ministerio de la Justicia, hizo busquedas sobre la
organización referente a la industria nazista y citó los
hechos siguientes en el libro All Honorable Men (P. 70):
El principal agente de ligazón entre Hitler y los barones
adinerados de Wall Street fue Hjalmar Horace Greely
Schacht, presidente del banco del Reich, cuya familia estaba
angostamente ligada a la elite de las finanzas
internacionales. Schacht fue el cerebro del “Plan Young”
(plan de reconstrucción por intermedio del agente Morgan,
Owen Young) y también del “Banco para el Pago Internacional
de Cuentas”. El plan concebido por Schacht funcionó con
perfección y aportó para tornar explosivos los
acontecimientos en la república de Weimar.
El Dr. Fritz Thyssen,
industrial alemán, explicó que él se volvió al partido
nazista cuando verificó que debía hacer eso para impedir el
hundimiento total de Alemania, luchando contra el plan Young.
[...] La aceptación del plan Young y de sus principios
financieros acentuó cada vez más el desempleo; se podía
contar brevemente con un millón de desempleados.
He ahí un suelo fértil que la “Sociedad Thule” tenía que
utilizar, sirviéndose de la herramienta de que ella disponía
en la persona de Adolf Hitler. Después del crash en 1931, la industria alemana casi fue
a la
bancarrota. Fritz Thyssen se adhirió oficialmente al partido
nazista y sostuvo a Adolf Hitler. La mayor parte de su fortuna
pasó a través del Bank voor Handel, que por su vez
controlaba el Union-Bank.
El Union-Bank era una alianza de Thyssen y Harriman.
Lancemos una ojeada sobre la lista de los directores: cuatro
entre ocho eran miembros de la Skull & Bones, y dos eran
nazis. Harriman financiaba, al mismo tiempo a los soviéticos
y a los nazis por intermedio del Brown Bros. Harriman Bank.
Uno de los más próximos colaboradores fue Prescott Bush,
padre de George Bush, ex presidente de los Estados Unidos.
Prescott y George Bush son, ambos, miembros de la Skull & Bones. Hasta 1936, más de 100 firmas americanas estaban
implicadas en la construcción de la máquina de guerra
alemana. Entre otras la General Motors, la Ford, la Internacional
Harvester y la Du Pont. Los inversionistas, en todo caso no
visaban a nada de negocios en el corto plazo pues el
contrato entre esas firmas y el gobierno alemán estipulaba
que éstas no tenían el derecho de sacar un Pfennig de Alemania.
Las ganancias solo aparecerían cinco años más tarde, cuando
los Japoneses atacaron Pearl Harbour arrastrando, con eso a
Estados Unidos para la guerra. Con toda evidencia, eso todo
ya había sido listo en los mínimos detalles. Mientras, solo
los iniciados estaban a la par de los hechos.
Des Griffin condensa los últimos acontecimientos así:
Los banqueros internacionales y sus agentes están al tanto del
origen de la situación que acarreó la Primera Guerra
Mundial; retiraron de eso un buen despojo; financiaron la
revolución rusa y lograron el control de ese gran país;
manejaron los acontecimientos en la Europa después-guerra,
de forma a “provocar una situación” (según las propias
palabras de Edward Stanton) que les llevó, financieramente
hablando, “al séptimo cielo”; ellos utilizaron los fondos
americanos que les permitieron embolsar enormes comisiones
para “equipar la industria alemana con instalaciones
técnicas de alto nivel”, y elevarla así, anchamente, en
según lugar en la situación mundial. Esos buitres sin
escrúpulos que detenían los monopolios manejaron y
utilizaron a los alemanes, explorándolos tanto y tan bien que
merecían su encono para siempre. Mientras colocaban los pies
sobre la industria alemana, siempre luchando al mismo tiempo
contra el pueblo alemán,
irían a permitir la entrada de un hombre fuerte en el
escenario político. Éste, a su vez, ganaría las masas para
su “causa” prometiéndoles libertarlos de las rapiñas
financieras internacionales. La Alemania de los años 30 era
una bomba de efecto retardado, fabricada por los banqueros
internacionales. Estaba a la espera de una persona como Hitler,
que iría a entrar en escena y tomar el poder.
Des Griffin: Die Absteiger, P. 176
Adolf Schicklgruber y la Sociedad Thule
Para dar mejor aclaración sobre el “tercer Reich” envuelto
en misterio y sobre el papel
desempeñado por Adolf Hitler, debo volver un poco más lejos
en el tiempo. Como alemanes, estamos sin cesar asociados al
tercer Reich por todo el mundo y particularmente
después de los últimos ataques contra los focos de los que
piden asilo político. Mientras, pocas personas conocen los
verdaderos motivos de entonces, se oye por todas partes
hablar de la “doctrina de raza de la elite aria y de las
cámaras de gas
para los judíos”, pero nadie conoce el origen de esos
hechos.
En los libros escolares, se habla a los alumnos del
malvado Adolf Hitler, que sostenido por una propaganda bien
organizada y por la hipnosis de las masas, es según todas
las apariencias el único responsable de esos
acontecimientos. Pero nadie habla de quién logró su
ideología, ni quién lo colocó en esa posición y
principalmente por quien él era financiado.
Los libros que podrían desvendar esas cosas fueron
voluntariamente sacados por los Aliados y fue hasta prohibido leerlos. Eso aportó también para mantener hasta
nuestros días una sombra de misticismo sobre el pasado de
los alemanes. Por eso pienso que es muy necesario aclarar lo
que quedó ocultado, lo mismo si las tesis de los SS puedan
parecer para muchos como increíbles. Encontraréis aquí
“verdadero material” para ser discutido.
Entre 1880 y 1890, muchas personalidades y, entre ellas,
algunas de las cabezas más eminentes de Inglaterra, se
encontraron para formar “El Orden Hermético de la Aurora
Dorada” (The Hermetic Order of the Golden Dawn). Los
miembros de la Golden Dawn eran reclutados, en primer lugar,
en la Gran logia de la Franco-masonería inglesa
(logia-madre) y en el Orden de los Rosa-cruces. La Golden Dawn era, de cualquiera forma el punto alto de la
franco-masonería esotérica inglesa de esa época y constituía
su núcleo más íntimo y lo más secreto. Entre otros miembros
se encontraba:
Florence Farr; W. B. Yeats, premio Nóbel de literatura: Bram
Stoker (autor del Drácula); Gustav Meyrink
(autor de los libros “El Golem” y “El Rostro Verde”);
Aleister Crowley (el mago más conocido en estos últimos 100
años, que pasó, más tarde, para la magia negra, fundador de
la Iglesia Thelema y francmasón del 33.º grado del Rito
Escocés); Rudolf Steiner (escritor y filósofo, fundador de
la antroposofía - “que constituye una cisión de la
teosofía”) , francmasón del 33.º grado del Rito Escocés,
dirigente de la “Sociedad Teosófica” en la Alemania,
gran-maestro del orden de los Iluminados, Ordo Templi
Orientis (Oto) y gran-maestro de la rama Mysteria Mystica
Eterna. Él salió, mientras, más tarde de la Golden Dawn por
divergencias de puntos de vista. Steiner recusó a aceptar en
el Golden Dawn al ocultista Trebisch-Lincoln; eso le fue
cobrado más tarde.
En 1917, las siguientes personas se encontraron en Viena: el
ocultista barón Rudolf von Sebottendorf, el discípulo de
Gurdjieff, Karl Haushofer, el aviador de combate Lothar Waiz,
el prelado Gernot de la Sociedad de los Herederos de los
Templários Societas Templi Marcioni y Maria Orsitsch (Orsic),
una médium de Zagreb.
Esas personas habían estudiado mucho las doctrinas y los
rituales del Golden Dawn y estaban particularmente bien
informadas de las logias secretas asiáticas. Sebottendorf y
Haushofer, en particular, eran viajeros experimentados de
India y del Tibet, muy profundizados en las doctrinas y
mitos de esos países. Haushofer mantuvo contactos durante la
Primera Guerra con una de las más influyentes sociedades
secretas de Asia, la de los “Birretes Amarillos”. Ésa fue
fundada en 1409 por el reformador budista Tsongkhapa.
Haushofer allá fue iniciado y juró suicidarse si su “misión”
se malograse.
Enseguida a esos contactos, comunidades tibetanas se
formaron en la Alemania de los años 20.
Durante las reuniones en Viena, los cuatro jóvenes esperaban
aprender algo sobre los textos de revelaciones secretas
de los templários como también sobre la cofradía secreta
“Los Maestros de la Piedra Negra”. El prelado Gernot
pertenecía a la Sociedad de los Herederos de los Templários,
que en mi conocimiento, es la única verdadera sociedad
templária. se trataba de los sucesores de los templários de
1307 que transmitieron sus secretos de padre para hijo -
hasta hoy.
El prelado Gernot les habló sobre la venida de
una noticia, era la de la transicion de la era de Piscis para
la era de Acuario. Allá se hablaba sobre el hecho de nuestro
año solar, correspondiendo con las doce revoluciones de la
luna, está dividido en doce meses, así como la revolución de
nuestro sol alrededor del gran sol central (el sol negro de
lo cual hablan los antiguos mitos) está dividido en doce
partes. Es todo eso, sin olvidar la precisión del movimiento
cónico de la Tierra sobre sí misma debido a la inclinación
de su eje, que determina las eras. Según esos datos, un “mes
cósmico” dura 2.155 años, un “año cósmico” dura cerca de
25.860 años. Por el dicho de los templários, estamos no
solamente a las puertas de una era (como es el caso
cada 2.155 años), pero también en el fin de un año
cósmico y a las puertas de otro. Habiendo completado sus
25.860 años, la Tierra recibe los últimos flacos rayos de la
era de Piscis antes de entrar en la era de Acuario bajo
fuertes radiaciones. Ella deja, según la definición
yendo-aria, la época del Kali-Yuga, la era del pecado.
Todos los cambios de eras acarrearon turbulencias
políticas, religiosas, sociales y geológicas de gran
amplitud. Esa fase de transformación de la antigua para la
nueva edad es designada en la doctrina de la Mesopotamia de
“tres pasos duplos de Marduk”. Es un lapso de 168 años en
medio a lo cual es esperado en la
Tierra la llegada del rayo Ilu, del rayo divino.
Después de sabios cálculos, los templários designaron el día 4
de febrero de 1962 como data del aparecimiento de ese rayo.
Fue en cuanto fue conocida la fecha correspondiente a la
mitad de este período de transformación de 168 años y que
los acontecimientos particularmente importantes fueron
previstos para los años 1934 y 1990.
Podemos suponer que el asunto principal de la charla entre
las personas arriba mencionadas se refería el sobreentendido
en un versiculo del Nuevo Testamento de Mateo 21:43, donde
Jesús se dirige a los judíos:
“el reino de Dios os será retirado y dado a otro pueblo que
producirá frutos”.
El texto original completo a ése respecto que se encuentra
en los archivos de la Societas Templi Marcioni habla de eso
de una manera bien más clara: De hecho, Jesús dijo
concretamente de cual “otro pueblo” si trata, pues él habla
a los germánicos que servían en una legión romana y les dijo
que ése será su pueblo. Fue eso que Sebottendorf y sus
amigos quisieron concluyentemente saber: el pueblo
germánico, por tanto, alemán,
tendría la misión de crear un reino de luz sobre la Tierra.
Anunciaron que el rayo penetraría la Tierra en el monte
Untersberg, cerca de Salzburgo.
Al final de septiembre de 1917, Sebottendorf se encontró con
los miembros de la sociedad “Los Maestros de la Piedra
Negra” en el monte Untersberg para recibir el poder de la
piedra violeta-negra nombre en el cual la sociedad secreta
se inspiró.
“Los Maestros de la Piedra Negra”, procedentes en 1221 de la
sociedad de los templários marcionistas y dirigidos por
Hubertus Koch, tenían por meta combatir el mal en este mundo
y de participar de la construcción del reino de luz de
Cristo...................................................
[Ellos creyeron
que] esa fuerza sombría que era necesario combatir
se había
manifestado en el pretendido “Antiguo
Testamento” de la Biblia como siendo “Dios”, a través de
Moisés y de otros médiums. Yahvé se dirige así a Abraham con
las palabras hebraicas Ani ha El Shaddai traducido por Yo
soy El Schaddai - “el gran ángel caído” (Schaddai El) - el
Satán...........
Sebottendorf [mal
entendiendo las Escrituras, creoyó que] había encontrado respuesta para su
pregunta: El Schaddai, el Dios del Antiguo Testamento, fue
el corruptor, el adversario de Dios. Sus adeptos
participaban por tanto de la destrucción de la tierra, de la
naturaleza, de los seres humanos. Eran los hebreos - el
pueblo judío. Jesús lo explica sin preámbulos en el
Evangelio de Juan, 8:30-45, cuando él dijo a los judíos:
le contestaron (los judíos): “Nuestro padre es Abraham”. les
Dijo Jesús: Si sois hijos de
Abraham, practicad las obras de Abraham. Vosotros, sin
embargo, buscáis matarme, a mí, que os digo la
verdad que oí de Dios. ¡Eso es, Abraham no hizo! Hacéis las
obras de vuestro padre. le dijeron entonces: “No nacemos de
la prostitución; tenemos solo un padre: Dios”. Les dijo Jesus: “Si Dios fuese vuestro padre, vosotros me
amaríais, porque salí de Dios y vengo de él; no vengo por mí
mismo, pero fue él que me envió. ¿Por qué no reconocéis mí
lenguaje? Es porque no podéis oír mi palabra. Tenéis por
padre al Demonio, y queréis realizar los deseos de vuestro
padre. Fue homicida desde el principio, y no permaneció en
verdad, porque en él no hay verdad: cuando él miente, habla
de sí mismo, porque es mentiroso y padre del embuste.
Pero, porque digo la verdad, no creéis en mí.
Muchos
preguntan siempre ingenuamente: ¿por qué Hitler atacó
precisamente a los judíos? Espero que las líneas escritas
arriba se lo aclaren el lector. Según la Sociedad Thule, de
dónde se originaron, más tarde, el DAP, el NSDAP, los SS,
etc., el pueblo judío con la misión recibida por el Dios
Yahve del Antiguo Testamento para “crear el infierno en la
tierra” era a causa de las guerras y de las discordias en la
tierra. Las personas de Thule sabían pertinentemente lo que
eran los sistemas bancarios judíos, quiere decir, de
Rothschild y compañía, así como de los Protocolos de los
Sabios de Sión. Se Sentían como enviados, de acuerdo con la
revelación de Sajaha, para combatir ese pueblo y
particularmente el sistema de logias judías y de sus bancos
a fin de crear el reino de luz en la tierra. (N.A.: como
podéis verificarlo, esos hombres eran tan incapaces de
combatir las causas como su maestro Jesús Cristo les había
enseñado, y de transformar el mundo por amor a sí mismo, a
la creación y de su próximo (y lo próximo puede pertenecer a
otra raza o religión). Rechazaron su propia responsabilidad
y la descargaron sobre un culpable, Satán. Su encono los
tornó tan ciegos que ellos ni percibieron qué estaban
utilizando las mismas armas que el pretendido Dios satánico
Yahve que ellos querían combatir. Esas personas deberían,
por tanto, saber que
la paz no se logra haciendo la guerra.)
Alrededor del barón Rudolf von Sebottendorf se formó un
círculo que pasó del “orden germánico” para la “Sociedad
Thule” en 1918 en Bad Aihling. Además de las prácticas de la
Golden Dawn tales como el tantrismo, yoga y las meditaciones
orientales, ellos se entregaban a la magia, a la astrología,
al ocultismo, descifraban lo saber de los templários y
buscaban establecer una ligazón entre esos dominios y la
política.
La Sociedad Thule creía - según la revelación de Isaías - en
la venida de un Mesías, “el tercero Sargon”, que debía traer
la gloria y una nueva cultura aria para Alemania. Los
miembros, más importantes, nombrados por Dietrich Bronder en
su libro Bevor Hitler kam (Antes de la venida de Hitler) y
por E. R. Carmin en “Gurú Hitler” (idem) son los siguientes:
1. Barón Rudolf von Sebottendorf, gran-maestro del orden;
2. Guido von List, maestro de orden;
3. Jörg Lanz von Liebenfels, maestro de orden;
4. Adolf Hitler, Führer, canciller del Reich y jefe supremo
de la SS;
5. Rudolf Hess, adjunto del Führer;
6. Hermann Göring, mariscal del Reich y jefe supremo de la
SS;
7. Heinrich Himmler, jefe de la SS do Reich y ministro del
Reich;
8. Alfred Rosemberg, ministro del Reich y dirigente de los
nacionales-socialistas;
9. Dr. Hans Frank, dirigente de los nacionales-socialistas y
gobernador general de Polonia;
10. Julius Streicher, jefe supremo de las SS y dirigente de
la región Francónia;
11. Dr. Karl Haushofer, general de brigada en la reserva;
12. Dr. Goufried Heder, secretario de Estado jubilado;
13. Dietrich Eckart, jefe-redactor del “Völkischer
Beobachter”;
14. Berhard Stempfle, el confesor de Hitler y amigo íntimo;
15. Theo Morell, médico personal de Hitler;
16. Franz Gürtner, jefe de la policía de Munique;
17. Rudolf Steiner, fundador de la doctrina antroposófica;
18. W. O. Schumann, doctor y maestro de la Facultad de
Ciencias de Munique;
19. Trebisch-Lincoln, ocultista y viajante del Himalaia;
20. Condesa Westrap;
y algunos mas...
La Sociedad Thule se dividió, más tarde, en dos Ramos, la
rama esotérica (Del griego esoteros, que significa
interior.), de lo cual Rudolf Steiner hacía parte, y la rama
exotérico (Del griego exoteros, que significa exterior.), de
lo cual Hitler tomó, más tarde, la dirección. Algunos
autores afirman que los exoteristas tenían, entre otros,
trabado debates judiciarios y condenado seres humanos a
muerte. En todo caso, Hitler
persiguió, más tarde a Steiner y a sus discípulos y condenó a
muerte a aquéllos que él pudo atrapar.
Algunas de las doctrinas capitales que marcaron fuertemente
la Sociedad Thule fueron la religión germanoariana Wihinai,
elaborada por el filósofo Guido von List, la glaciologia del
mundo de Hans Horbiger y el cristianismo original de los
adeptos de Marcion que se opuso al Antiguo Testamento. El
círculo más íntimo, en todo caso, se había encendido contra
los judíos del mundo entero y contra la franco-masonería y
sus logias.
Algunos autores pretenden que la Sociedad Thule,
había tenido otras ideologías. No quiero manipular al
lector, aun cuando no se trate forzosamente de una realidad
inalienable. Que el lector ¡juzgue!
La Historia de “Thule” en pocas palabras:
“Última Thule”, había sido la capital del primer continente
colonizado por los arios. Éste se llamaba Hiperbórea y
habría sido más antigua que la Lemúria y la Atlântida
(continentes sumergidos, habitados antaño por grandes
civilizaciones). En la Escandinávia, existe una leyenda con
respecto a “Última Thule” ese país maravilloso en el gran
norte donde jamás había puestas del sol, y donde vivían los
ancestrales de la raza aria.
El continente “hiperbóreo” estaría situado en el Mar del
Norte y se habría hundido por ocasión de una época glacial. se
supone que sus habitantes vinieron del sistema solar de Aldebaran, que es el astro principal de la constelación de
Tauro; medían cerca de cuatro metros de altura, tenían la
piel blanca y eran rubios de ojos azules.
No conocían guerras y eran vegetarianos (Hitler también,
además). Por los textos conocidos a respecto de Thule, los
hiperboreanos estaban bien más adelantados en tecnología e
iba a servirle a los Vril-ya, ingenios voladores que
designamos hoy por el nombre de “Ovnis”. Gracias a
la existencia de dos campos magnéticos inversamente rotatorios,
esos discos voladores eran capaces de levitar, alcanzaban
velocidades
enormes y realizaban maniobras de vuelo, desempeño que
observamos también en los Ovnis. Utilizaban la
fuerza Vril como potencial energético, quiere decir, como
combustible (Vril = éter, o prana, chi, fuerza cósmica,
orgon... Pero ese nombre es derivado también del vri-ll del
acadiano que significa “semejante a la más alta divinidad” o
“igual a Dios”.). Substrajeron pues la energía (que no
costaba nada) del campo magnético terrestre, como lo hace el
conversor a taquiones del comandante Hans Coler o el motor a
“espacio cuánta” crecido por Olive Crane.
Cuando el continente hiperbóreo
se empezó a hundir, los
habitantes empezaron a ahuecar túneles agigantados en la
costra terrestre con grandes máquinas e iban a ser
establecidos bajo la región del Himalaia. Ese reino
subterráneo tiene el nombre de Agartha o Agarthi, y su
capital se denomina Shamballah. Los persas denominaron ese
reino subterráneo “Aria” o “Arianne”, el país de origen de
los arios.
Notamos aquí que Karl Haushofer afirmó que Thule era, de
hecho la Atlântida y él decía, contrariamente a todos los
otros investigadores del Tibet y de India, que los
sobrevivientes de la Thule-Atlântida se dividieron en dos
grupos, uno bueno y uno malo. Los buenos, que, debido a su
oráculo, tomaron el nombre de Agarthi, se instalaron en la
región del Himalaia; los malos, que se denominaban, de
acuerdo con Haushofer,
los Shamballah y que querían reducir a los seres humanos a la
esclavitud, se dirigieron para el Occidente.
Haushofer afirmaba que un combate ya existía millares de
años entre los de Agarthi y los de Shamballah, combate que
tuvo continuidad con la Sociedad de Thule, con el tercer
Reich, representando los Agarthi, contra los de Shamballah,
los francomasones y los sionistas. Ésta era probablemente
también la misión de Haushofer.
El soberano de ese reino sería “Rigden Iyepo”, el rey del
mundo, y su representante en la tierra sería el Dalailama.
Hushofer estaba persuadido que ese reino subterráneo bajo
el Himalaia era el lugar de origen de la raza aria. Habría
tenido la prueba de eso, dicen, por ocasión de sus numerosos
viajes al Tibet y a la India.
La insignia de Thule habría sido la esvástica con los brazos
girados a la izquierda. Según las creencias de los lamas
tibetanos y del Dalai-lama en persona, las personas de Agarthi existen aún hoy. El reino subterráneo, que está bien
arraigado en casi todas las enseñanzas orientales, se habría
expandido a lo largo de milenios bajo toda la superficie de
la tierra con centros inmensos bajo el Sahara, bajo Yucatán
en México, bajo las montañas de Mato Grosso y bajo las
montañas de Santa Catarina en Brasil, bajo el monte Shasta
en California, en Inglaterra, en Egipto y en la
Checoslovaquia...
Hitler se empeñó particularmente para encontrar las entradas
del reino subterráneo de Agartha y de poder entrar en
contacto con los descendentes de los “hombres-dioses” arios
de Aldebaran-Hiperbórea.
En las leyendas y tradiciones de ese reino subterráneo, se
relata entre otras cosas, que habrá en nuestro globo una
maligna guerra mundial (la tercera) que terminará debido a
que temblores de tierra y de otras catástrofes naturales,
entre otras la inversión de los polos, causarán la
muerte de dos tercios de la humanidad.
[Ellos creen que ] después de esta “última” guerra, las diferentes razas del
interior de la tierra se reunirán de nuevo con los
supervivientes de la superficie del globo e introducirán la
“Edad de Oro” milenaria (era de acuario). Hitler quiso crear
una “Agartha” o la “Aria” sobre la tierra con la raza de los
maestros arios, y ese lugar debía ser la Alemania. Durante
el “Tercer Reich”, hubo dos grandes expediciones del SS al
Himalaia para encontrar las entradas del reino subterráneo.
Otras expediciones acontecieron para los Andes, en las
montañas del Mato Grosso y de Santa Catarina en Brasil, en
la Checoslovaquia y en Inglaterra.
Y también, algunos autores afirman que las personas de Thule
creían que independientemente del sistema de túneles y de
ciudades subterráneas, la tierra era hueca, con dos grandes
entradas, una en el polo Norte y otra en el polo Sur. se
referían a las leyes de la naturaleza: “tal el microcosmo,
tal el macrocosmo”. Que se trate de una célula de la sangre,
de una célula del cuerpo o de un óvulo, de un cometa o de un
átomo, todos ellos tienen un núcleo y una cavidad envuelta
por una cobertura, a corona radiata, la propia vida ocurre,
pues, en el interior. Las personas de Thule habían concluido
que la tierra debía ser constituida según el mismo
principio. Hasta los drusos también confirmaban este hecho,
pues son las cavidades rocosas que tiene vida propia en su
interior, quiere decir, en los minerales y cristales.
Por consecuencia, la tierra deberá también ser hueca - lo
que corresponde, además, con las afirmaciones de los cienos
tibetanos y del Dalai-cieno - y ella debía tener un núcleo,
quiere decir, un sol central que confiere a su interior un
clima regular y una luz solar permanente.
La verdadera vida de nuestro planeta se desenvolvía en el
interior de él, la raza de los maestros viviría adentro, y
los mutantes, en la superficie. Ésta sería la razón que
explica por qué no podemos descubrir vida sobre los otros
planetas de nuestro sistema solar, pues los habitantes allá
vivirían también en su interior. Las entradas principales
serían en el polo Norte y en el polo Sur, polos atravesados
por la luz del sol central, que creaba las “auroras
boreales”, las pretensas luces de los polos.
La masa sólida ocuparía mayor volumen en el interior de
nuestro planeta de lo que la masa de las aguas. Según el
explorador de los polos Olaf Jausen y otros exploradores, el
agua en el interior sería agua dulce, qué explicaría que el
hielo del Ártico y del Antártico no es constituido de agua
salada y sí de agua dulce. Ésa tesis sobre la constitución
de nuestra tierra está apoyada por los testimonios de
exploradores de los polos, Cook, Peary, Amundsen, Nansen,
Kane y también por el almirante E. Byrd. Ellos todos
tuvieron las mismas experiencias extrañas que no concordaban
con las teorías “científicas” establecidas.
Todos verificaron que el viento se calentaba arriba de 76º
de latitud, que las aves volaban arriba del hielo en
dirección del Norte y que los animales, tales como las aves,
se dirigían para la misma dirección, que encontraron nieve
coloreada y ceniza que derritiéndose, desataba un polen de
flores multicolor o también ceniza volcánica. La cuestión es
la siguiente: ¿de dónde viene el polen de las flores qué
encontramos en el polo Norte? ¿De dónde viene el polvo volcánico, pues ningún volcán está
fijado en las cartas geográficas oficiales ¿disponibles?
Además de eso, aconteció de que algunos encuestadores se
encontraron a veces sobre un mar de agua dulce, y todos
relataron haber percibido dos soles en un dado momento del
viaje. Y también, encontraron mamuts con la carne aún fresca
y en cuyo estómago contenían algunas veces, hierva
fresca. (Si el lector desea saber más al respecto de la
tierra hueca y si las diferentes experiencias de los
exploradores de los polos le interesan, encontrará algunos
libros a ése respecto en la literatura complementaria, P.
482).
Nota del autor:
1) Que la tierra sea hueca, no es solamente una teoría para
el público en nuestros días, pues algunos exploradores de
los polos afirman haber estado allá. El almirante E. Byrd
hasta sacó numerosas fotos. Es innegable que todos los
exploradores tuvieron experiencias muy extrañas, que se
pusieron inexplicables hasta ahora, qué
comprueba que acontecen cosas bien curiosas por detrás de
eso.
Igual no pasa de una teoría afirmar que la tierra poseería
un núcleo en fusión. Al contrario, es un hecho que existan
sistemas de túneles y de cavernas subterráneas construidos
por seres humanos. Los encontramos en casi todos los países
de la tierra, prestando testimonio de una técnica altamente
desarrollada, de una antigua cultura remontando a millones
de años. Ellos son, para la mayoría, iluminados por una
fuente
de luz (una claridad verdosa que se clarea más a la medida
que se penetra en ellos); tienen las paredes cortadas y
lisas y contiene máquinas desconocidas, tales como aquéllas
que fueron retiradas del Boynton Canyon, en Sedona, en
Arizona. (En el fin del libro, se encuentran títulos de
obras refiriéndose a ése respecto.)
Para las personas de Thule, esos mitos sobre “la tierra
hueca” eran, manifiestamente, muy abundantes para no ser
tomados en serio. Una expedición, al menos, aconteció,
durante la Segunda Guerra Mundial, en el Antártico. (Detalles
más adelante).
Para mostrar que la historia de los hiperbóreos arios no es
sin fundamento, he aquí dos ejemplos:
Cuando en 1532 los conquistadores españoles bajo el comando
de Pizarro llegaron a América del Sur, los indígenas los
llamaron de vicarochas (maestros blancos). En sus leyendas,
se trata de una raza de maestros gigantes de piel blanca
que, siglos antes, bajaban del cielo con “discos voladores”.
Estos últimos habían reinado mucho tiempo sobre una parte de
sus ciudades y habían luego desaparecido, después
han prometido que volverían. Los indígenas creyeron estar
viendo el retorno de los vicarochas en los españoles de piel
clara, y les dieron, por tanto, en el inicio, su oro.
Aconteció la misma cosa en el Tibet y en otras regiones del
Himalaia cuando los primeros viajantes blancos llegaron. Los
tibetanos los miraron amilanados, preguntándoles por qué
ellos venían de abajo (de la base de la montaña), pues ellos
llegaban habitualmente de lo alto.
Vosotros, amigos lectores, ¿nunca oísteis hablar algo a ése
respecto? ¿No? Es una lastima, pues la ideología de los
dirigentes alemanes del Reich era, de hecho, basada sobre el
tema del Schaddai, que tuvo como consecuencia la persecución
de los judíos, sobre la revelación de Isaías, sobre el saber
de los templários y quizá también sobre eso que acabo de
relatar. Esos temas estaban subyacentes en todas las
acciones
emprendidas, incluyendo el desencadenamiento de la Segunda
Guerra Mundial.
Existen dos formas de concebir todo eso:
O pensáis que toda
la elite del tercer Reich tenía la mente
desequilibrada y se drogaba, y extrañáis todo a ése
respecto, u os dais al trabajo de buscar si esas historias
contienen una verdad.
No es en Alemania que iréis a encontrar los
libros a ése respecto, pues toda la literatura que pudiese
aclarar algo fue radicalmente eliminada por los Aliados.
2) Teniendo en vista las actividades de la extrema derecha
en la RFA, fue ciertamente atinado intervenir algunos
escritos que apelaban abiertamente y a veces también de una
forma muy primigenia para un racismo violento. Pero, si
queremos restituir fielmente los acontecimientos políticos y
religiosos del pasado y del presente, es preciso no omitir
esa información.
Pero nosotros acabamos con esos misterios. Como iré a
demostraros, es refiriéndose a esos mitos que la elite
alemana del Reich pasó a la acción.
En octubre de 1918, Sebottendorf dio la misión a los
hermanos de la logia Karl Harrer y Anton Drexler para formen
un círculo de trabajadores. Éste se volvió, más tarde, el
Partido de los Trabajadores Alemanes, el Deutsche
Arbeiterpartei, DAP. La revista de la Sociedad Thule era el
Völkischer Beobachter (El Observador del Pueblo). Fue
derechamente retomado por la NSDAP que se formó desde el DAP.
En octubre de 1918, el joven ocultista y esoterista Adolf
Hitler (que en la realidad se llamaba a Adolf Schicklgruber:
Hitler era el nombre de soltera de su madre) entra al DAP,
el partido de Thule, y fue notado por sus talentos de
orador.
Trevor Ravenscroft describió en la Der Speer des Schicksals
(La Lanza del Destino) lo que también fue dicho por un amigo
de juventud de Hitler, Walter Johannes Stein, que se volvió
más tarde el consejero del francmasón Winston Churchill:
Hitler, ya un gran adepto del misticismo con la edad de 20
años, intentaba alcanzar los niveles de conciencia elevados
con el auxilio de drogas. Por intermedio del librero
Pretzsche en Viena, adepto del misticismo germánico y de la
doctrina de la raza de los maestros arios que de ella
provenía, Hitler forjó las bases de su visión futura del
mundo y, con su auxilio, usó el Peyotl (Mescalina), droga
alucinógena para alcanzar la iluminación mística. En esa
época, Hitler tuvo también conocimiento de los “Protocolos
de los Sabios de Sión”, lo que acentuó su aversión por los
judíos.
No es para espantarse que Hitler, ya dependiente de las
drogas cuando joven, tomase fuertes narcóticos durante toda
su vida. Conforme el diario de bordo de su médico personal,
Theodor Morell, Hitler recibió durante los seis años que
duró la guerra, inyecciones de diferentes calmantes, de estrignina, de cocaína, de derivados morfínicos y otras
drogas.
Hitler fue incorporado por la DAP, el partido de Thule, como
orador electoral y aprendió, más tarde, a leer y a escribir
bien gracias a la Dietrich Eckart, anti-bolcheviquista y
hermano de la Sociedad Thule. Eckart hizo de él la
personalidad que conocemos más tarde. Él lo introdujo en los
círculos de Munique y de Berlín, y Hitler adoptó casi la
totalidad de las concepciones de la Sociedad Thule.
En 1924, cuando Hitler se encontraba en la prisión en
Landsberg en consecuencia del Putsch que falló, Haushofer
pasó varias horas por día con él para transmitirle sus
teorías y sus proyectos. Él le suministró entre otros, el
libro de Lord Bulwer-Lytton, The Coming Race (La Raza
Venidera). La descripción de Bulwer-Lytton de una raza aria
altamente desarrollada que vive debajo de la tierra es casi
idéntica aquella de la cual hablamos antes. En su libro, las
naves en forma de platos tienen un papel especial. Tuvo
también, aún, la publicación del libro de Ferdinand
Ossendowski, “Bestias, hombres y dioses”, que desvendó las
leyendas de Agartha y de Shamballah.
Hitler estaba, de hecho, completamente absorbido por la
busqueda del reino subterráneo y por la doctrina de la raza
aria propia de los miembros de la Sociedad Thule.
Haushofer y Rudolf Hess tuvieron el cometido de la
instrucción política de Hitler. En Landsberg, Hitler
escribió Mein Kampf, haciendo una amalgama de las teorías de
Haushofer, de los pensamientos de Rosenberg y de la
propaganda política. Rudolf Hess se ocupó de la formulación
exacta y dactilografió su texto a la máquina.
La influencia de Karl Haushofer, designado como el “gran
mago del tercer Reich”, muestra el papel que desempeñaron el
misticismo y el ocultismo en el Reich. Daban a Haushofer el
“don de la profecía”, tal era la precisión de sus
predicciones, que le beneficiaban de una ascensión
fulgurante en medios influyentes ocultos
de la época de antes de la guerra en Alemania.
Jack Fisherman escribió a ése respecto, en el libro The
Seven Men of Spandau, que Rudolf Hess, entre otros, estaba
completamente obscurecido por las ideas y por las teorías de
Haushofer. Su extraño viaje para Inglaterra lo comprueba.
Haushofer había tenido, en efecto, un sueño en el cual “él
divisaba a Rudolf Hess atravesando los pasillos de los
castillos ingleses llevando la paz a las dos mayores
naciones nórdicas”. Y como Hess estaba persuadido de la
certeza de las profecías de Haushofer, siguió ese sueño al
pie de la letra.
Iremos a comprender a qué punto los dirigentes del tercer
Reich tomaron cuenta del “equipo” mágico de la Sociedad Thule.
El saludo de Thule, Heil und Sieg (Salvación y Vitória) fue
reconquista por Hitler que la transformó en Sieg Heil. Ese
saludo, en ligazón con el brazo levantado, es un ritual
mágico utilizado para la formación de vueltas. Franz Bardon
describió con detalles las vueltas mágicas y sus
utilizaciones. Franz Bardon, denominado también Frabato,
fue, para mí, el más conocido mago alemán (1909-1958).
Hitler le propuso puestos elevados en el gobierno con la
condición de que él pusiese a su disposición sus talentos de
mago para ayudarlo a ganar la guerra. Además, Bardon debía
revelar a Hitler las direcciones de las noventa y ocho otras,
de las 99.ª logias existentes en la tierra. Cuando Bardon se
negó a ayudarle, fue sometido a las peores torturas. (Frabato,
Franz Bardon, P. 173)
Pero los alemanes no fueron los únicos en utilizar los ritos
mágicos para fines políticos. La señal de la victoria de los
ingleses, señal con los dedos apartados, no fue reconocido
hasta 1940 sino por los mayores iniciados de los altos
grados franco-masónicos.
Cuando Winston Churchill, francmasón de grado elevado, temía
en 1940 que Inglaterra fuese hechizada por la señal mágica
de Hitler, que aparentemente tenía éxito (el saludo de
Hitler), su mentor en magia, el satanista A. Crowley, lo
aconsejó a contraponer ese peligro con la señal mágica de
los dedos apartados (señal en v).
Las SS, denominadas también “El Orden Negro”, no eran de
forma alguna un regimiento de la policía, pero sí un verdadero
orden religioso con una estructura jerárquica. ¿Quien podría
pues pensar que ése brutal partido nazista era un orden
sagrado? Tal afirmación puede parecer ridícula, fuera de
época, pero ésa no es la primera vez en la historia que una
orden sagrada es responsable de actos de atrocidades sin
nombre. Los jesuitas y también los dominicanos que dirigían
la Inquisición en la Edad Media, son ejemplos
evidentes.
El Orden Negro era la manifestación concreta de las
concepciones esotéricas y ocultas de la Sociedad Thule. En
el interior de las SS se encontraba otra sociedad secreta,
la elite, el círculo, lo más íntimo de las SS, la SS “Sol
Negro”. Nuestro sol giraría en vuelta del sol negro, quiere
decir, de un gran sol central, el sol primordial, que es
representado por la cruz con los brazos isósceles. Esa cruz
fue dibujada sobre los aviones y los
coches del tercer Reich. Los templários, los rosa-cruces y
muchas otras antiguas logias la empleaban aún en esa misma
óptica.
La Sociedad Thule y aquéllos que irían a volverse, más
tarde, los SS “Sol Negro” trabajaron en estrecha colaboración
no solamente con la colonia tibetana en Berlín, pero también
con un orden de magia negra tibetana. Hitler estaba en
contacto permanente con un monje tibetano con guantes verdes
que era designado como el “guardián de la llave” y que
habría sabido dónde se encontraba la entrada de Agartha (la
Aria).
El 25 de abril de 1945, los rusos descubrieron los cadáveres
de seis tibetanos dispuestos en círculo en un subterráneo
berlinés, y en el centro se encontraba aquel hombre de los
guantes verdes. se dice que fue un suicidio colectivo. El 2
de mayo de 1945, después la entrada de los rusos en Berlín,
encontraron más de 1.000
hombres muertos que eran, sin la menor duda, originarios de
las regiones del Himalaia y habían combatido con los
alemanes. ¿Qué hacían pues los tibetanos apartados,
millares de kilómetros de su tierra, con uniformes
alemanes?
Numerosos jóvenes fueron formados por el “Sol Negro” durante
el tercer Reich; eran consagrados en el castillo fuerte de
Wewelsburg y enviados al Tibet para allá continuar a
sobrevivir y disponerse para afrentar el gran combate final
de este fin de siglo.
Por los relatos de Frank Bardon, Adolf Hitler era también
miembro de una logia “FOGC” (orden francomaçônica de la
centuria de oro), conocida, de hecho, como la 99.ª logia. En
lo que concierne a las logias, existen noventa nueve logias
diseminadas por el mundo y cada una es compuesta de 99
miembros. Cada logia está bajo la dominación de un demonio,
y cada miembro tiene un propio “demonio” solo para él. El
demonio ayuda a
la persona a adquirir dinero y poder, pero, a cambio, el
alma de esa persona es obligada a servir a ese demonio después
de su muerte. Y también, cada año, un miembro es sacrificado
al demonio de la logia, en virtud de eso un nuevo miembro es
admitido. Los miembros de las 99.ª logias son también
dirigentes muy influyentes en la economía
y en las finanzas y están hoy más presentes que nunca.
Las logias FOGC, quiere decir, las 99.ª logias, son, por mi
conocimiento, el peor de los peligros; al lado de ellas, el
satanismo a lo cual se refiere la “iglesia de Satán” de
Anton La Vey, de quién se habla en los medios de
comunicación, ¡es bien inofensivo!
Franz Bardon confirmó que Hitler y la orden Thule fueron un
instrumento entre las manos de un grupo de magos negros
tibetanos. Solamente aquél que sabe eso está apto para
comprender la frase de Hitler en la ocasión de su discurso
el 30 de enero de 1945:
No es “Asia Central” que saldrá victoriosa de esa guerra,
pero Europa y, adelante de estas naciones que, ya hace 1.500
años, se reveló como el poder predominantemente capaz de
representar la Europa contra el Oriente y que la
representará también en el porvenir: hablo de nuestro gran
Reich ¡alemán, la nación alemana! (Discurso y proclamación
de Hitler de 1932 a 1945 - de Max Domarus).
En lo que Hitler se
convirtió, suscitó muchos mitos. Según los
dichos de Franz Bardon y Miguel Serranos (ex embajador
chileno en la Austria), Hitler se fugó para América del Sur
con el auxilio de la 99.ª logia. Hasta dicen que el cadáver
encontrado y cuya dentadura fue identificada como falsa por el dentista de Hitler
habría sido colocada allá
por la 99.ª logia. Un diario alemán de gran tirada publicó
el 5 de marzo de 1979 que
fue encontrado el avión particular de Hitler en la selva de
América del Sur. Joseph Griner, autor de De las Ende des
Hitler-Mythos (El fin del mito Hitler), afirma que Hitler
despegó con su avión el 30 de abril de 1945 del aeropuerto
de Tempelhof en Berlín.
Qué me parece, mientras, lo más probable, en el caso que él
haya sobrevivido, es que él si se haya servido de los discos
voladores desarrollados por la “Sociedad Vril”, que serán
descritos en el capítulo siguiente, para dejar Alemania. Que
Hitler murió o no por aquel entonces, desde entonces, en
todo caso, es ¡cierto!
Karl Haushofer, después de haber fallado en su “misión”
primero asesinó a su mujer el 14 de marzo de 1946 antes de
hacerse el Hara-Kiri así como él había jurado a los
“Birretes Amarillos”.
Fue por instigación de la Sociedad Thule que todo el arsenal
teorético y práctico del tercer Reich fue construido. Los
banqueros internacionales suministraron su dinero. La tierra
de dónde todo salió es siempre fértil, pues los principios
de la Sociedad Thule están siempre vivos. Hubo también otra
sociedad secreta que anunció la venida de un Mesías ario, la
“Sociedad Edelweiss”. Hermann Göring, el responsable por las
finanzas nazistas, era miembro de ella. Pero está por demás
extenderse sobre ese asunto.
La Sociedad Vril
A primera vista, la Sociedad Vril no debía hacer parte de
nuestro asunto, que realza más la política, pero es una de
las sociedades secretas de las más interesantes que jamás
existió. Es por eso que necesitamos absolutamente
mencionarla. No existe ningún libro en Alemania sobre esa
Sociedad Vril y cualquiera documento que podría relacionarse
con ese nombre, o mismo recordar ese nombre, fue muy bien
substraído por los Aliados. Pero como podéis ver, no fue
todo cuanto desapareció. Y siento un placer todo particular
en revelar aquí ese tema al lector. Con efecto, iréis a
verificar cuales son los medios influyentes “no alemanes”
que hacen cuestión de ocultar la verdad a los alemanes.
Karl Haushofer fundó, antes de 1919, un segundo orden, los
“Hermanos de la Luz” que tomó, más tarde, el nombre de
“Sociedad Vril”. En ésta se encontraban también “Los
Maestros de la Piedra Negra” (DHVSS), una nueva fundación de
los templários oriundos del orden Germánico de 1917, y los
Caballeros Negros del “Sol Negro”, elite de la Sociedad
Thule y de la SS.
Si comparamos la Sociedad Vril con la Sociedad Thule, la
diferencia puede condensarse en lo siguiente: la Sociedad Thule se ocupaba de las cosas materiales y políticas
mientras que la Sociedad Vril tenía ocupaciones referentes
sobretodo a lo Además. Pero ellas tenían, asímismo, algunos
puntos en común. Las dos estudiaban la Atlântida,
Thule, “la Isla de los Bien Aventurados” de Gilgamesh, los
informes originales entre los germanos y los mesopotámicos,
así como los antiguos santuarios como Stonehenge
con sus piedras alzadas.
En diciembre de 1919, una casa forestal fue alquilada en
Ramsau, cerca de Berchtesgaden, donde se encontraron algunas
personas de las Sociedades Thule, DHVSS y Vril. Entre ellas
los médiums Maria Orsitsch y Sigrun. Maria había captado
informaciones en una escrita secreta de los templários - un
idioma completamente desconocida por ella - con precisiones
técnicas para construir un ingenio volador. Ésos
mensajes telepáticos fueron transmitidos según los escritos
de la Sociedad Vril, del sistema solar Aldebaran, situado en
la constelación de Tauro.
Me gustaría, en esta altura de mi relato, presentar al
lector un resumen de los mensajes que fueron recibidos
durante años por los telépatas de la Sociedad Vril y que
constituían la base de las acciones emprendidas por esta
última.
El sistema solar de Aldebaran estaría a 68 año-luces de la
tierra, y tendría dos planetas habitados, que constituirían
el reino de los sumeran, girando alrededor de su sol. Los
habitantes de ese sistema solar serían subdivididos en un
pueblo de maestros, de hombres-dioses blancos (arios) y en
diferentes otras razas humanas. Éstas no habrían
evolucionado debido a los cambios climáticos sobre los
planetas separados y serían el resultado de una degeneración
de esos “hombres-dioses”. Ésos mutantes habrían tenido un
desarrollo espiritual inferior a los “hombres-dioses”.
Cuanto más las razas se mezclaban, más su desarrollo
espiritual se degradaba. Como consecuencia,
cuando el sol de Aldebaran empezó a crecer, ellos no
pudieron hacer más viajes
interplanetarios como sus ancestrales; se volvió imposible
para ellos, salir de sus planetas.
Fue en cuanto las razas inferiores, totalmente dependientes
de la raza de los maestros, habrían sido evacuadas en
cosmonaves y llevadas para otros planetas habitables. A
pesar de ésas diferencias, el respeto era propio entre ésas
dos razas, ellas no invadían el espacio vital de la otra.
Cada raza respetaba el desarrollo de la otra (contrariamente
de lo que se pasa entre los terrestres).
La raza de los maestros, los “hombres-desuses blancos”,
habría empezado a colonizar otros planetas análogos la
tierra hace aproximadamente 500 millones de años, enseguida
a la expansión del sol de Aldebaran y del calor creciente
que de eso resultó y tornó los planetas inhabitables.
Algunos dicen que ellos habrían colonizado en nuestro
sistema solar primero el planeta Mallona (denominado también
de Maldek, Marduk o entonces Phaeton entre los rusos) que
habría existido, en la época, entre Marte y Júpiter, donde
hoy se encuentran los asteroides. Enseguida, fue la vez de
Marte, cuyas
grandes ciudades piramidales y las facciones marcianas bien
conocidas, fotografiadas en 1976 por la sonda Viking,
prestan testimonio del alto nivel de desarrollo de sus
habitantes. De allí la suposición que los hombres-dioses de
Sumeran-Aldebaran vinieron en esa época por la primera vez
la tierra.
Viejos trazos de un zapato fosilizado, remontando próximo de
500 millones de años
prestan testimonio, así como un trilobite (clase extinta de
artrópodos que vivieron en toda la era paleozóica) fosilizado
pisoteado con el salto de ese zapato. Esa especie de cigala
primigenia vivía entonces sobre la tierra y desapareció hace
400 millones de años.
Los miembros de la Sociedad Vril pensaban que los
aldebarianos aterrizaron más tarde, cuando la tierra se
volvió poco a poco habitable, en la Mesopotamia y que
formaban la casta dominante de los sumerianos. Denominaban
esos aldebarianos “hombres-dioses blancos”.
Más tarde, los telépatas de Vril recibieron la información
siguiente: el idioma de los sumerianos era no solamente
idéntico al de los aldebarianos, así como ella tenía también
las sonoridades semejantes al alemán y la frecuencia de esos
dos idiomas era casi idéntica.
¿Eso corresponde con la realidad? Digamos simplemente que
los planes de construcción y las informaciones técnicas
recibidas por los telépatas - de dóndequiera que ellos
vengan - eran tan precisos que nació la idea más fantástica
jamás concebida por el hombre: la construcción de la
“máquina para lo Además”.
El concepto de “otra ciencia” maduró en las mentes (en
nuestros días emplearíamos el término de “formas de energías
alternativas”). Fue preciso tres años para que el proyecto
fuese colocado en condiciones.
En ésa primera fase de “otra técnica” o de “otra ciencia” el
dr. W. O. Schumann, miembro de las sociedades Thule y Vril,
hizo la exposición en la Facultad de Ciencias de Munique.
He aquí una parte de esa exposición:
En todos los dominios, existen dos principios que determinan
los acontecimientos, la luz y la sombra, el bien y el mal,
la creación y la destrucción, como el positivo y el negativo
en la electricidad. ¡se trata siempre de una forma o de
otra!
Ésos dos principios - que designamos concretamente como los
principios creadores y
destructores - determinan también nuestros medios técnicos
[...]
El principio destructor es la obra del Demonio, el principio
creador, la obra de Dios [...]
Toda la técnica basada en el principio de la explosión o de
la combustión puede ser catalogada de técnica satánica. ¡La
noticia era qué vendrá una era de una técnica,
positiva y divina! [...]
(Extraído de los archivos secretos de los SS).
En el mismo período, el científico Victor Schauberger
trabajaba en un proyecto análogo. Basó su enseñanza en
Johannes Kepler, que poseía la doctrina secreta de los
pitagóricos, reconquista y mantenida secreta por los
templários.
Esa doctrina trataba del saber sobre la implosión (en este
caso, eso significa la utilización del potencial de los
mundos interiores en el mundo exterior). Hitler y todos los
otros miembros de las Sociedades Thule y Vril sabían que el
principio divino es siempre creador, quiere decir
constructivo. Una tecnología que, al contrario, reposa en la
explosión es pues, en ese caso, destructora, opuesta al
principio divino. Quisieron entonces crear una tecnología
basada en la implosión. La doctrina de la oscilación de
Shauberger (el principio de la serie de los armónicos =
monocorde) parte del saber sobre la implosión. Digamos más
simplemente: implosión en el ¡lugar de explosión! Por medio
de las trayectorias de energía del monocorde y de la técnica
de implosión se penetra en el dominio de la anti-materia y
se elimina, así, la gravedad.
La primera nave en forma de plato fue construida en verano
de 1922; su propulsión era basada en la técnica de implosión
(la máquina por lo demás). Comprendía un disco de 8m de
diámetro, cubierto por un disco paralelo de 6,5m de diámetro
y teniendo abajo otro disco de 6m de diámetro. Ésos tres
discos tenían en su centro un orificio de 1,80m de diámetro,
donde montaron el propulsor de 2,40m de altura.
Debajo, el cuerpo central terminaba en forma de cono. En ese
cono había una especie de péndulo que
tenía por efecto estabilizar el aparato. Los discos inferior
y superior giraban en sentido inverso para crear
un campo de rotación electromagnético.
No conocemos el desempeño de ese primer disco volador. Fue
experimentado durante dos años
antes de ser descabalgado y guardado en las oficinas de
Messerschmidt en Augsbourg. Encontramos los
auxilios financieros para ese proyecto en las contabilidades
de diversa empresas industriales mencionadas bajo el código
“JFM”. Es cierto que el mecanismo Vril fue sacado de la
“máquina para lo Además” pero él fue clasificado como “el
levitador Schumann SM”.
Al principio, la máquina para lo Además debía engendrar un
campo extremadamente fuerte alrededor de ella y en su
vecindad próxima, lo cual hacía de todo el espacio
circundante - en él comprendido el de la máquina y sus
ocupantes - un microcosmo completamente independiente de
nuestro cosmos. Por su fuerza máxima, ese campo sería
totalmente independiente de todas las fuerzas e influencias
de nuestro Universo, tales como la gravedad, el
electromagnetismo, la radiación o cualquier materia. Podía
moverse a la voluntad en todos los campos gravitacionales
sin que sintiese o detectase las fuerzas de aceleración.
En junio de 1934, Victor Schauberger fue invitado por Hitler
y por los mayores representantes de las Sociedades Vril y
Thule y trabajó, de allí en delante, en colaboración con
ellos.
El primer OVNI alemán surgió en junio de 1934. Fue bajo la
dirección del Dr. W. O. Schumann que surgió el primer avión
circular experimental en el terreno de la fábrica de aviones
Arado en Brandenburgo; se trataba del RFZ 1. Por ocasión de
su primer vuelo,
que fue también el último, ascendió verticalmente a una
altura de 60m, pero empezó a bailar en el aire durante
algunos minutos. El mecanismo Arado 196 que debía guiar el
aparato mostró ser completamente ineficaz. Fue con mucho
sacrificio que el piloto Lothar Waiz consiguió posarlo en el
suelo, escapar y alejarse corriendo, pues el aparato comenzó
a rodar sin control antes de explotar y de quedar
completamente hecho pedazos. Fue el fin del RFZ 1, pero el
inicio de los ingenios voladores Vril.
El RFZ 2 fue acabado antes del fin del año de 1934;
tenía una propulsión Vril y un “pilotaje por impulsión
magnética”. Su diámetro era de 5m, y sus características
eran las siguientes: los contornos del aparato se quedaban
sombreados cuando él tomaba velocidad, y él se alumbraba con
diversos colores, qué es bien característico de los Ovnis.
Según la fuerza de propulsión, él se ponía rojo, naranja,
amarillo, verde, blanco, azul o violeta.
Pudo funcionar, y el año de 1941 le reservó un destino
notable. Fue utilizado como avión de reconocimiento de
grandes distancias durante la “Batalla de Inglaterra”, pues
se averiguó que los cazas alemanes standards ME 109 eran
inadecuados para vuelos de reconocimiento transatlántico
debido a su pequeño radio de acción.
Fue fotografiado en fines de 1941 en el alto del sur del
Atlántico, cuando se dirigía para el crucero auxiliar
Atlantis, que se encontraba en las aguas de la Antártica. Él
no podía ser usado como avión de caza por la siguiente
razón: debido a su pilotaje por impulsión, el RFZ 2 no
podía efectuar cambios de dirección a no ser de 90°, 45° ó
22,5°. “Es increíble”, irán a pensar algunos lectores, pero
son precisamente ésos cambios de vuelo en ángulo recto lo que
caracterizaron a los Ovnis.
Después del éxito del pequeño RFZ 2 como avión de
reconocimiento de gran distancia, la Sociedad Vril dispuso
de un terreno de experimentación en Brandenburgo. El caza
Vril 1 disco volador equipado con armas ligeras, volaba a finales del año de 1942. Tenía 11,5m de diámetro, poseía una
cabina y una “propulsión por levitación Schumann” y un
”pilotaje por impulsión de campo magnético”. Alcanzaba
velocidades de 2.900 a 12.000 km/h, podía realizar en plena
velocidad cambios de vuelo en ángulo recto sin perjuicio
para el piloto, no estaba sometido a las condiciones
atmosféricas y estaba perfectamente
apto para volar en el espacio. Construyeron 17 ejemplares
del Vril 1; hubo también diversas variantes con dos
asientos, cubiertos por una cúpula de vidrio.
En el mismo momento, un proyecto V-7 surgió. Muchos discos
voladores usaban ese nombre, pero tenían una propulsión por
reactores convencionales. Fue gracias a Andreas Epp que el
RFZ 7 fue creado; él combinaba un disco volador por
levitación con esa propulsión por reacción. El equipo de
Schriever- Habermohl y aquélla de Miethe-Belluzo
participaron de su elaboración. Tenía 42m de diámetro, pero
fracasó por ocasión de un aterrizaje en Spitzbergen. En los
alrededores de Plaga, hicieron mientras,
más tarde, una foto de un RFZ 7 construido del mismo jeito.
Según Andreas Epp, él venía a ser equipado con ojivas
nucleares y debía bombardear Nueva York.
En julio de 1941, Schriever y Habermohl construyeron un
avión circular que despegaba en forma vertical, movido por una
propulsión por reacción, pero que tenía graves
perdidas de fuerza. Desarrollaron por tanto otro “platillo
volante a eletro-gravitación” con una propulsión a taquiones,
que tuvo mejor resultado.
Después fue la vez del RFZ 7T; construido por Schriever,
Habermohl y Belluzo, que también funcionó maravillosamente.
Pero comparados con los discos Vril y Haunebu, los discos
voladores V-7 eran como juguetes de niños.
Incluso en medio de los SS se encontraba un grupo que
trabajaba para la producción de la energía alternativa. Era
la Secretaría de Estudio IV del Sol Negro = SS-Y-IV, cuya
meta principal era tornar a Alemania independiente del
petróleo bruto extranjero. El SS-Y-IV desarrolló “el
mecanismo Thule”, denominado más tarde taquiador Thule,
desde el mecanismo Vril y del conversor de taquiones del
comandante Hans Coler.
En agosto de 1939 despegó el primer RFZ 7. Era un platillo
volante equipado con armas más o menos pesadas, con el
nombre extraño de Haunebu 1. Tenía una tripulación compuesta
por ocho hombres, tenía 25m de diámetro, su velocidad de
partida era de 4.800 km/h pudiendo alcanzar hasta 17.000 km/h.
Estaba equipado con dos “cañones de rayos Fuertes” (KSK) de
60mm, montados sobre pequeñas torres rotativas, y de cuatro MK 106 y tenía una aptitud media para volar en el espacio.
En 1942, el Haunebu II estaba igualmente acabado. Su
diámetro variaba de 26 a 32m, su altura era de 9 a 11m.
Podía transportar un equipo de 9 a 20 personas. Propulsado
por un taquiador Thule, alcanzaba en la periferia
terrestre 6.000 km/h. Era capaz de desplazarse en el espacio
y tenía una autonomía de 55 horas de vuelo.
Ya existían entonces los proyectos para la gran cosmonave
Vril 7 de 120m de diámetro que debía transportar compañías
enteras. Poco después fue construido el Haunebu III,
ejemplar absolutamente prestigioso entre todos, con su 71m
de diámetro. Voló y fue hasta filmado: podía transportar 32
personas, su autonomía en vuelo era de más de ocho semanas y
alcanzaba una velocidad de por lo menos 7.000 km/h (y por
los documentos de los archivos secretos de los SS podía
alcanzar 40.000 km/h).
Virgil Armstrong, ex miembro de la Cía. y jubilado de Green
Baret, declaró que los ingenios voladores alemanes durante
la Segunda Guerra pudieron aterrizar y despegar en forma
vertical y volar en ángulo recto. Alcanzaban los 3.000 km/h
y estaban armados de cañones láser (probablemente el KSK,
cañón de rayos Fuertes) que podrían atravesar un blindaje de
10 cm de espesor.
El maestro J. J. Hurtak, ufólogo y autor del libro Die
Schlüssel des Enoch (Las Llaves de Enoch) dijo que los
alemanes estaban en vías de construir lo que los Aliados
designaban como “sistema de armas milagrosas”, Hurtak tuvo en
sus manos los documentos mencionados:
1. la construcción de Peenemunde, ciudad para experiencias
de ingenios teledirigidos para el espacio;
2. la venida de los mejores técnicos y científicos de
Alemania.
Esos documentos mencionaban también la existencia de lo que
denominaban foo-fighters (bolas de fuego).
La CIA y los servicios secretos británicos ya estaban a
la par, en 1942, de la construcción y de la colocación de tales
bártulos voladores, pero ellos no apreciaron su
verdadero valor. Los Aliados designaban, de hecho, por el
nombre de foo-fighters todas las especies de aparatos
voladores luminosos alemanes. Dos invenciones correspondían
particularmente a lo que denominaban como foo-fighter: las
tortugas voladoras y las pastillas de jabón. Las dos nada
tenían que ver entre sí, pero los Aliados las asociaban sin
más. La Tortuga Voladora fue concebida por la secretaría de
estudios SS-Y-IV en Wiener Neustadt. Su forma recordaba un
armazón de tortuga. Era una sonda voladora sin tripulación
que debía perturbar el sistema de ignición eléctrica del
material militar del enemigo. Esa sonda estaba también
equipada de armas sofisticadas, de
tubería a la Klystron, denominados rayos de la muerte por
los SS. Pero el sabotaje por corte de contacto no funcionó
perfectamente en el inicio. Continuaron, más tarde, a
desarrollar esa técnica. Alguien que vio los Ovnis podrá
confirmar que ése corte de contacto, quiere decir, el fallo
de las instalaciones eléctricas, es una de las
características típicas de los Ovnis cuando aparecen. Wendell C. Stevens, piloto de la Fuerza Aérea Americana
durante la Segunda Guerra Mundial, dijo que los foo-fighters
eran a veces gris-verdoso o rojo-anaranjado, que se
aproximaban hasta 5m de los aviones y se quedaban en esa
posición. No era posible desembarazarse de ellos, obligando las escuadrillas a dar
media vuelta o a aterrizar.
En cuanto a las pastillas de jabón, designadas
frecuentemente de foo-fighters, eran de hecho, simples
balones en el interior de los cuales se encontraban finas
espirales en metal para aturullar los radares de los aviones
enemigos.
Su eficacia probablemente fue mínima, aparte
del
efecto de intimidación psicológica. En el inicio del año de
1943, se lanzó el proyecto de una astronave en forma de
cigarro que venía a ser construida en las oficinas del
Zeppelín; era el “Aparato Andrómeda” (139m de largo). Él
debía transportar varias cosmonaves en forma de plato para
vuelos (interestelares) de larga duración.
Una reunión importante de la Sociedad Vril tuvo lugar
próximo a la Navidad de 1943 en Kolberg, estación balnearia
en el Mar del Norte, a la cual asistieron los médiums Maria
y Sigrum. El asunto principal trataba de la “Iniciativa Aldebaran”. Los médiums habían recibido informaciones
necesarias sobre los planetas habitados, situados alrededor
del sol de Aldebaran, y un viaje fue programada para ir
hasta ellos. El 2 de
enero de 1944 Hitler, Himmler, Künkel y Schumann (éstos dos
de la Sociedad Vril) se encontraron para hablar de ese
Proyecto Vril.
Querían dirigirse, con el auxilio de una gran astronave, el
Vril 7, para Aldebaran veía un canal dimensional. Según
Ratthofer, el primer ensayo en vuelo en un canal dimensional
habría acontecido en el invierno de 1944. El aparato habría
evitado por poco un desastre: por las fotos del Vril 7,
tomadas después de su retorno, dijeron “que había viajado
durante un siglo”. El revestimiento exterior de las cabinas
parecía muy usado, y estaba arruinado en muchos lugares.
El 14 de febrero de 1944, el piloto de ensayo Joachim
Rochlike testó en Peenemunde el helicóptero supersónico
construido por Schriever y Habermohl, bajo el nombre de
proyecto V 7, lo cual estaba equipado con doce
turbopropulsores BMW 028. Su velocidad de despegue vertical
era de 48 km/h, él alcanzaba una altura de 24.200m y su
velocidad en vuelo horizontal era de 2.200 km/h. Podía ser
propulsado también por una energía no convencional.
Jamás pudo ser utilizado, pues Peenemunde fue
bombardeada en 1944, y su transferencia para Praga se volvió
inútil, pues esa ciudad fue ocupada por los americanos y los
rusos bien antes que se pudiese utilizar los discos
voladores.
Tan pronto como ocuparon Alemania en el inicio de 1945, los
británicos y los americanos descubrieron, entre otras cosas,
en los archivos secretos de los SS, fotos del Haunebu II y
del Vril 1 así como también del aparato Andrómeda. En marzo
de 1946, el presidente Truman le concedió al comité de la
flota de guerra de EEUU para reunir el
material alemán para que ellos pudiesen experimentar esa
alta tecnología. Científicos alemanes, trabajando
recónditamente, fueron enviados a EEUU, haciendo parte del
cuadro de la operación Paperclip. Tomaban parte en ese grupo
Victor Schauberger y Werner von Braun.
Breve resumen de las construcciones que debían ser
producidas en serie:
El primer proyecto fue acarreado bajo la dirección del
maestro dr. W. O. Schumann de la Facultad de Ciencias de
Munique. Fue en ese conjunto que habrían sido construidos,
en el inicio de 1945, 17 discos espaciales voladores de 11,5
m de diámetro, que habrían realizado 84 ensayos de vuelo;
estos fueron denominados los cazas Vril 7, con el
nombre de Odin habrían despegado de Brandenburgo para
Aldebaran, en abril de 1945, después de haber hecho estallar
todo el terreno de ensayos, acarreando una parte de los
científicos del proyecto Vril y los miembros de la logia
Vril.
El segundo proyecto fue llevado por la secretaría de estudios IV de los SS, que hizo construir, hasta el inicio de 1945,
tres tipos de artefactos espaciales de diferentes tamaños en
forma de campana:
1. El Haunebu I, con 25m de diámetro y dos ejemplares,
testado 50 veces (velocidad de
vuelo a eso de 4.800 km/h).
2. El Haunebu II, con 32m de diámetro y siete ejemplares,
testados 100 veces (velocidad de vuelo cerca de 6.000 km/h).
Fue previsto, de hecho, construir el Haunebu II en serie.
Una oferta habría sido hecha por las firmas de aviones
Dornier y Junkers. A finales de marzo de 1945, Dornier
agarró el contrato. El nombre oficial de esos pesados
artefactos voladores habría sido DEL-STRA (Dornier
estratosférico).
3. El Haunebu III, con 71m de diámetro, un solo ejemplar
construido, voló por lo menos 19 veces (velocidad de vuelo
cerca de 7.000 km/h).
4. El “Aparato Andrómeda”, astronave de 139m que podía
recibir un Haunebu II, dos Vril 1 y dos Vril 2. Él se puso
estacionado como proyecto.
Existen aún documentos testificando que el Vril 7, versión
gran modelo, fue terminado en el fin de 1944 y que, después
los ensayos, hizo algunos vuelos que no sobrepasaron la
órbita terrestre y fueron mantenidos en secreto:
1. aterrizaje cerca del lago Mondsee en Salzkaammergut con
ensayos de chapuzón para
verificar la resistencia a la presión en el fuselaje;
2. el Vril 7 probablemente estacionó en la “alcázar de los
Alpes” de marzo a abril de 1945 por razones de seguridad y
por motivos estratégicos. De allá voló para España, donde
personalidades importantes del Reich se habían refugiado,
para conducirlos para América del Sur y para Neuschwabenland
(explicaciones luego) y colocarlos en
seguridad en las bases secretas que los alemanes habían
construido fuera de Alemania durante la guerra;
3. enseguida, el Vril 7 habría despegado recónditamente para
Japón, pero no sabemos nada más.
¿Qué pasó con las cosmonaves después la guerra?
No podemos excluir una producción de una pequeña serie de
Haunebu II. Las diferentes fotos de los Ovnis que, después
de 1945, muestran construcciones típicamente alemanas nos
dan algo que pensar. Algunos dicen que una parte de los
ingenios se hundieron en el lago Mondsee en la Alta Austria;
otros piensan que ellos habrían sido
enviados para América del Sur, donde fueron transportados en
piezas desmontadas. Lo cierto es que igual si esas piezas
no hayan llegado a América del Sur, fueron ahí fabricadas
con el auxilio de planes de construcción de nuevos aparatos.
Hicieron que volasen, y una parte importante de esa
tecnología fue utilizada en 1983 en el programa de “proyecto
Phoenix” proyecto precedido por el “proyecto Philadelphia”
de 1943. (se tratan de experiencias de tele-transportación,
de materialización y de viajes en el tiempo por la Marina
Americana que fueron coronadas de éxito, más de lo que
podría ser imaginado en los sueños de los más temerarios.
Eso sería materia para otro libro, y también nos alejaría
del asunto que abordamos aquí;
ver biografía.)
En 1938 hubo una expedición alemana al Antártico, acarreada
por el portaaviones Schwabenland. Los alemanes se
atribuyeron 600.000 km cuadrados de terreno que ellos
bautizaron Neuschwabenland (Nueva Suábia). Era una región
sin nieve, con montañas y lagos. Flotas enteras de
submarinos del tipo 21 23 tomaron más tarde la ruta para
Neuschwabenland. Hasta hoy, más de cien submarinos alemanes
desaparecieron ahí. Estaban equipados, entre otras cosas,
con tuba Walter, que les permitiera permanecer varias
semanas bajo agua. Podemos pensar que se fugaron
para Neuschwabenland con los discos voladores en piezas
sueltas o que ellos tengan al menos, los planos de
construcción. Podemos suponer también, pues los ensayos de
vuelo fueron coronados de éxito, que en el fin de la guerra
los discos voladores fueron directamente para allá.
Esa suposición puede parecer osada para muchos, pero varios
indicios importantes permiten, mientras, imaginar que eso
aconteció de esa forma. Podemos entonces hacer la pregunta:
‘¿Por qué los Aliados invadieron la Antártica bajo los
órdenes del almirante E. Byrd, en 1947? ¿Si eso fuese
solamente una expedición, porque Byrd tenía a su disposición
4.000 soldados, un barco de guerra, un portaaviones todo
equipado y un completo sistema de abastecimiento? Disponía de 8 meses, y
sin embargo, fue gracias, ya al final de ocho semanas, al
interrumpir todo, después de haber sufrido enormes pérdidas
de aviones. El número exacto jamás fue comunicado
públicamente. ¿qué pasó entonces?
El almirante Byrd explicó más tarde para la prensa:
Es duro de comprender, pero en el caso de una nueva guerra,
será necesario esperar
ataques de aviones que pueden volar de un polo a otro.
Dejó así translucir que había allá del otro lado una
civilización avanzada que se servía, de acuerdo con los SS,
de una tecnología superior.
En su libro Zeitmaschinen (Máquinas de Tiempo) donde se
pregunta, entre otras cosas, qué aconteció con los Haunebu,
Norbert Jünge-Ratthofer escribió:
Desde mayo de 1945, los artefactos espaciales Haunebu I, II
y III y los mismos discos voladores espaciales Vril 1
desaparecieron, primero sin dejar trazos [...] En ese
contexto, es extremadamente interesante saber que el Haunebu
III del Reich alemán, después de su 19° ensayo de vuelo,
se habría fugado volando para Marte, para una expedición
espacial el 20 de abril de 1945, despegando de Neuschwabenland, que era entonces oficialmente un inmenso
territorio del Reich alemán en la Antártica oriental. Lo que
resultó de eso, nosotros no sabemos. Un año más tarde, en
1946, numerosos bártulos luminosos de origen desconocido,
pero fabricados indudablemente de forma artificial, fueron
vistos arriba de la Escandinávia y provocaron una gran
alarma a los Aliados en el Oriente y en el
Occidente.
Nuevamente, un año más tarde, en 1947, y hasta en nuestros
años 50, bártulos voladores luminosos surgieron arriba de
América del Norte en creciente número. Eran pilotados, esto
es cierto, por seres inteligentes, eran frecuentemente
redondos, en forma de disco o de una campana, eran también a
veces “bártulos voladores no identificados” en forma de
cigarro, quiénes son denominados Ovnis.
Existen autores que dicen que esos “Ovnis” no se asemejaban,
en regla general, a los fabricados por el Reich alemán.
Sobre ese punto mi opinión discrepa.
Material fotográfico bien documentado prueba que
especialmente la versión Haunebu II fue vista, y con
frecuencia, desde 1945. Si el lector estuviese interesado,
como yo, desde los 10 años, en el mundo técnico de los
Ovnis, podría verificar que, entre los casos donde hubo
contactos personales con los ocupantes de los Ovnis, existe
un porcentaje particularmente elevado de seres muy bellos
de la especie “aria”,
rubios de ojos azules, y que éstos hablaban o el alemán
corriente u otra idioma con acento alemán (para los
enterados, mencionamos el caso de Adamski, en 1952, el caso
de Cedric Allingham, en 1954, y aquél de Howard Menger, en
1956).
Dicen también que existen fotos coloridas de un disco
volador que aterrizó con hombres para partir luego
enseguida, y sobre lo cual estaban dibujadas dos cruces, una
Balkenkreuz y una cruz gamada.
Esas fotos fueron hechas en los años 70 por un guarda
nocturno en la RDA.
Existe a propósito de los ingenios voladores arriba
mencionados un buen dossier de fotos y películas, como por
ejemplo, la documentación con 60 minutos, UFO Geheimnisse
des 3.° Reiches (Secretos de los Ovnis del 3.° Reich) (MGA
Austria/Royal Atlantis - Film GmbH). Citamos también el
dossier del americano Vladimir Terziski, que por ocasión de
la conferencia sobre los Ovnis en septiembre de 1991 en
Phoenix, en el
Arizona, proyectó diapositivas durante tres horas y mostró
las fotos de naves alemanas, de planes de construcción y de
bases subterráneas alemanas. El libro del comandante de la
aeronáutica italiana Renato Vesco es también muy
interesante, así como aquél de Rudolf Lusar: Die Deutschen
Waffen und Geheimwaffen des Zweiten Weltkrieges und ihre
Weiterentwicklung (Las armas alemanas y las armas secretas
alemanas de la Segunda Guerra Mundial y su desarrollo
ulterior); J. F. Lehmanns Verlag, München, 1971.
¿Comprendéis ahora porque todo lo qué se refiere a los Ovnis
pasa por la mistificación de los grandes medios de
comunicación, y eso particularmente en Alemania? Según ese
plan alemán, el mundo de la prensa y de los medios de
comunicación, que es controlada por los Illuminati gracias
al lobby angloamericano-sionista, está presto a invertir
sumas enormes para impedir que el ciudadano alemán haga
averiguaciones en ese dominio.
La pregunta que podemos colocar ahora es la siguiente: ¿De
dónde las sociedades secretas alemanas Thule y Vril
consiguieron los conocimientos indispensables para la
construcción de esos ingenios voladores? Y ¿de dónde les
venía el saber concerniente al don de la genética, dominio
en el cual los alemanes estaban igualmente muy avanzados
con relación a las otras naciones?
Según los dichos de Herbert G. Dorsey y de otros
investigadores, fueron auxiliados no solamente por los
contactos telepáticos con los extraterrestres que les
suministraban planes de construcción, pero también por el
estudio de la propulsión de una nave no terrestre que habría
caído intacta en la Floresta Negra en 1936. Pero no existe
ninguna prueba, prácticamente, de ese acontecimiento, ni
testigos oculares aún vivos.
Mientras, esas pruebas existen en EEUU, y en gran
número. En la misma época, los americanos registraron una
serie de bártulos que se reventaban en el suelo, lo que no
se puede mantener completamente ocultado. Hablaremos de eso
más tarde. Volvamos a la política. Durante el tiempo que I.
G. Farben sostuvo a Hitler, su compañero de cárcel, la Standard
Oil (Rockefeller) organizaba el pueblo contra los nazis.
Así también, la Ford Motor Company fabricaba armamentos
militares para el ejército americano, pero producía, al
mismo tiempo, en Alemania vehículos militares para los
nazis. Ford y Opel (filial de la General Motors que es
controlada por J. P. Morgan) eran los dos mayores
fabricantes de coches en la Alemania de Hitler.
No importa cual era el vencedor, las multinacionales eran, desde
el inicio, las vencedoras. Es según ése mismo principio que
muchas empresas trabajaban durante la Segunda Guerra
Mundial.
¿Por qué nada de eso consta en los libros escolares o en las
enciclopedias? ¿Y particularmente en Alemania, dónde reina
aparentemente la libertad de prensa y dónde se enseña la
verdad?
Una de las razones es la siguiente: la fundación Rockefeller
distribuyó, en 1946, US$ 139.000 para que se presentase al
público una versión oficial de la Segunda Guerra Mundial que
disimulase todo el auxilio de los banqueros americanos para
la edificación del régimen nazista y que pasase también en
silencio la ideología mística y oculta de ese régimen. Uno de
los principales donadores era la Standard Oil Corp. De
Rockefeller.